La infertilidad puede tener repercusiones a diferentes niveles: sobre uno mismo y sobre la propia pareja. Cuando la pareja construye un proyecto tan importante como es la maternidad y experimenta mes a mes su fracaso a pesar de su esfuerzo, van apareciendo emociones negativas difíciles de gestionar como la rabia, resistencia, frustración, desesperanza, tristeza que puede desembocar en estados de ánimo depresivo y ansioso. Por lo general, es un tema difícil de exteriorizar por lo que no cuentan con un buen apoyo social ni familiar. Transmitir que, pase lo que pase siempre puede contar contigo, las pacientes tienen una carencia de apoyo social y familiar, así que no des por hecho que lo sabe sino que déjaselo claro.
Ponerse en manos de especialistas si todavía no lo ha hecho, recomiéndele que no pierda tiempo ni frustración, poner su caso en manos de profesionales de la Medicina con experiencia en el cuidado integral, les podrá ayudar a compartir la carga emocional y sentirse apoyados en todo momento, así como un diagnóstico real sobre el que construir las decisiones de futuro. A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.
Ánimo y ayuda a tu ser querido, ahora te necesita.