La atención plena es un enfoque y una perspectiva y, como tal, se puede practicar siendo conscientes de lo que estamos haciendo en cada momento. Existen métodos formales e informales dentro de la práctica de la atención plena. La práctica informal, por otro lado, incluye traer la atención a lo que sucede a tu alrededor, incluso mientras estás realizando labores diarias, como lavar los platos. El elemento clave es estar plenamente consciente de cualquier tarea que estés realizando. La práctica formal es que, a través del aprendizaje de técnicas de concentración, también mejoramos nuestra capacidad para realizar las labores cotidianas. El tiempo que pasamos sentados meditando es crucial, ya que es donde podemos practicar realmente como modificar la forma en que funciona nuestro cerebro.
Una meditación de atención plena que toca muchos aspectos de la práctica general es la meditación de 5 pasos de conciencia plena con atención en la respiración. El primer paso contamos del 1 al 10 después de cada respiración. En el segundo paso, comenzamos contando antes de cada inhalación. Céntrate en las sensaciones que cada respiración crea en tu cuerpo. Observa tu respiración conforme entra y sale el aire de tu nariz. El paso final es abrir la consciencia. Simplemente observa todo lo que sucede a tu alrededor. Si tu mente se distrae, regresa suavemente la atención a las sensaciones de tu respiración.
Observa amablemente tu entorno, escuchando los sonidos a tu alrededor o notando las sensaciones de tu cuerpo.