El arte es una forma terapéutica de expresar nuestras emociones.
Cuando lo hacemos, podemos utilizar imágenes, metáforas, gestos, tonos de voz, entre otras formas de comunicación.
Ayuda a expresar los sentimientos difíciles de verbalizar.
El arte es una vía para explorar temas difíciles.
Algunos pondrán el play a una lista de canciones alegres para animar sus ánimos y otros escribirán un diario para plasmar sus sentimientos sobre el papel.
Al hacerlo podremos ver desde otra perspectiva y de una manera más accesible todas las emociones que a veces nos cuestan entender o controlar.
Y es que dicen que el arte es un espejo del alma.
El arte es en todas sus facetas un vehículo para transmitir y entender emociones.
Llorar con una película, motivarse con una frase de un libro o emocionarse con una canción son sentimientos intensos que se pueden manifestar con una representación artística.
Aun así, mediante el uso de los distintos colores los pequeños también pueden mostrar su estado de ánimo.
La psicología del color consiste en utilizar los colores para cambiar un estado de ánimo o conducta, ya que los colores ejercen un poder sobre las emociones.
Pueden ayudar a calmar a los niños, a concentrarse, o incluso, les dan un chute de energía.
Por ejemplo, aunque parezca extraño, el blanco se considera el color más beneficioso para su creatividad, mientras que el rojo les aporta vitalidad.
El amarillo es el color del optimismo y de la concentración de los niños; el azul es el de la serenidad y la paz; el verde, el equilibrio y la calma; el naranja, el que fomenta la comunicación; y el morado o púrpura, el que estimula la intuición.