Conectar tu pasado con tu presente para pensar en el futuro.
La persona que eres hoy se construyó a lo largo de tu recorrido de vida en base a intereses, toma de decisiones y experiencias.
El ejercicio de repensar momentos de tu historia te permite preguntarte por qué tomaste determinadas decisiones.
Estas respuestas pueden ayudarle a comprender sus intereses, hábitos, relaciones y preferencias actuales.
Observa tu energía y compromiso.
¿En qué momentos del día tienes más energía?
¿Y cuales tienen menos?
¿Qué tipos de actividades te dan más placer?
¿Cuáles te gustaría no tener que hacer?
Responder estas preguntas puede ayudarte a organizar mejor tu día y tus actividades para que tengas más placer y más energía al realizarlas.
Prueba cosas nuevas.
Probar nuevos retos y formas diferentes de realizar actividades te ayuda a conocerte mejor a ti mismo.
Intenta tener nuevas experiencias y observa cómo te sientes.
Pregunta a personas cercanas a ti.
Elige personas que sean lo suficientemente cercanas a ti y pídeles su opinión.
Pregúntales cuáles identifican en ti como tus mejores y peores características.
Y lo más importante, pida ejemplos de situaciones en las que usted exhiba estos comportamientos.
Piensa en tus pensamientos, sentimientos y deseos.
En el ajetreo de la vida diaria, no solemos reservar tiempo para pensar en nosotros mismos y en cómo nos sentimos ante diferentes situaciones.
Reflexionar sobre cómo piensas, tus sentimientos y tus deseos puede ayudarte a comprender mejor cómo reaccionas ante diferentes situaciones, siendo el primer paso para gestionar mejor tus respuestas emocionales y conductuales.