En el tipo de meditación de la atención consciente a la respiración, debes pensar en observar de manera atenta y consciente la sensación que se produce cada instante en que inspiras y cada instante en que expiras. Intenta darte cuenta que has comenzado la inspiración, también que la has finalizado y que has vuelto a empezar con la expiración y también darte cuenta cuando la has terminado, eso sí de una manera atenta, consciente y relajada; sin forzar. Si eres principiante quizás debes empezar siendo consciente de cuando empiezas a expirar y cuando empieza a inspirar. La mente siempre ha de estar enfocada en la sensación a la respiración y además dándote cuenta que estás siendo consciente. Los pensamientos han de aceptarse; asi es como aprendemos a gestionar nuestras emociones y pensamientos para aumentar nuestra capacidad de atención consciente. En este caso la solución es enfocarse en la respiración, simplemente dirigir a ella toda la atención consciente. No intentes aprenderlo todo de una vez, todo proceso de aprendizaje es poco a poco y ese poco hacerlo bien. En otros tipos de meditación guiada debes atender las pautas con la que te dirige el profesor de meditación correspondiente.