El miedo al fracaso es una emoción común que puede afectar a muchas personas en muy diversos contextos. El miedo al fracaso puede ser una señal de que estamos saliendo de nuestra zona de confort y enfrentando nuevos desafíos. Paradójicamente, si lo pensamos bien, sentimos más miedo al fracaso cuanto más nos acercamos al éxito. Y esta emoción, por tanto, puede tener la función de señalarnos que a pesar de tener fallos, lo estamos haciendo bien, que estamos en el camino de nuestra meta o sueño y que no debemos “dormirnos en los laureles”. A veces, el miedo al fracaso surge cuando nos enfrentamos a situaciones inciertas o desconocidas. A veces, el miedo al fracaso surge cuando tenemos expectativas poco realistas o demasiado altas, y esto supone un riesgo añadido de estrés. A menudo, nuestras creencias limitantes pueden impedirnos alcanzar nuestro potencial. A veces, el miedo al fracaso surge cuando nos enfrentamos a decisiones difíciles que pueden sacarnos de nuestra zona de confort.