NO se obsesione con errores del pasado
Las investigaciones sugieren que cuando nos obsesionamos con nuestros supuestos fracasos, solo nos deprimimos más.
No tiene tiempo para castigarse cuando debería estar buscando la manera de seguir adelante.
Así que perdónese y siga adelante antes de caer en el abismo de la desesperación.
Puede que no queramos obsesionarnos con nuestros fracasos, pero eso no significa que no sirvan para algo.
Un pequeño contratiempo puede motivarnos a arriesgarnos y esforzarnos más cuando queremos alcanzar un logro a largo plazo.
Si su objetivo era escalar una montaña, pero no llegó a la cima, ha aprendido algo pese a ello y se ha vuelto más fuerte para la siguiente escalada.
La próxima vez estará más decidido que nunca de llegar a la cima.
Intente utilizar palabras como “pequeño contratiempo”.
SEA una buscadora
En lugar de pensar “intentaré no fallar”, haga que su mantra sea “buscaré el éxito”.
Cuando nos centramos en posibles logros, estamos más dispuestos a fracasar rápidamente y a experimentar con nuevos enfoques, que es exactamente lo que debemos hacer.
Y, como otro punto más a favor, las investigaciones demuestran que nos hace más felices y nos estresa menos.
NO sea terca
Los pequeños contratiempos son una cosa, pero hay ocasiones en las que debe admitir que su plan no funciona.
Puede ser peligroso insistir en un plan malo solo porque no quiere sentir que todo su esfuerzo hasta el momento ha sido en vano.
ADÁPTESE rápido
Se siente mal descartar un plan que no funcionaba, pero cuanto antes lo haga, menos tiempo perderá.
Estamos programados para resistirnos a admitir una derrota, así que intente replantearse sus contratiempos simplemente como experimentos fallidos, como Edison y sus bombillas, donde el número de intentos no es lo que importa.
Siempre que se adapte, aprenda y sea constante, su luz terminará por brillar.
Vea su vida como un laboratorio, donde no sufre fracasos, sino contratiempos que le enseñan qué no hacer para que se pueda reorganizar e intentarlo de nuevo.