El perfeccionismo es un aspecto clave en el Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad (TOCP), que se caracteriza por un patrón estable de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental e interpersonal a costa de la flexibilidad, la apertura y la eficiencia. Entre sus rasgos más destacados se encuentran los siguientes: Preocupación por los detalles, reglas, listas, orden, organización u horarios hasta el punto de que se pierde el punto más importante de la actividad. Perfeccionismo que interfiere con la terminación de las tareas. A diferencia del TOC, el TOCP no presenta obsesiones y/o compulsiones característicos del primero, y muestra en cambio, un patrón de rigidez e inflexibilidad acentuados, los cuales se muestran en la mayoría de ámbitos de la vida de la persona. Es importante recordar que uno no excluye al otro, es decir, que pueden presentarse ambas problemáticas a la vez en un mismo individuo.