Organízate a fondo: tanto lo que llevas atrasado y lo que debes hacer de aquí en adelante.
Haz descansos durante el estudio o el trabajo: descansa 10 o 15 minutos cada 50 o 60 minutos de trabajo.
Di NO a más cosas: no te comprometas con cosas nuevas si lo que tienes lo llevas mal.
Pide ayuda: si no puedes solo, se humilde y déjate ayudar.
Acepta tus límites: no podemos con todo.
Renuncia a proyectos, propósitos o tareas que no sean tan importantes.
Haz hasta donde llegues.
Primero una cosa, acábala y luego haz la siguiente.
Deja de iniciar proyectos: deja de emprender e inventar cosas nuevas y meterte en follones nuevos hasta ir al día con lo atrasado.
Modifica tus objetivos, metas, plazos y prioridades: ponte un plan que puedas complir y aumenta la prioridad de tu bienestar, del descanso y del cuidado personal.
Haz meditación si sabes; y si no, simplemente párate a estar en silencio y a dejar que tu cabeza piense.
Escribe un diario: desahógate con la escritura, ordena tus ideas, es toda una terapia.
Aléjate de las pantallas durante un buen tiempo: sobre todo las últimas 2 horas antes de dormir.
Despréndete del móvil una temporada, te asombrará lo mucho que eso despeja.
Haz algo de ejercicio físico: el deporte aeróbico desestresa mucho.
Es tan sencillo como andar 30 minutos al día (o correr, si estás en forma).
Expresa a través del arte: canta, dibuja, baila, escribe, cocina… ¡Algo que te apetezca!
Aunque sea un solo rato.
Párate un momento a contemplar la belleza del mundo: las calles, las personas, el cielo y el aire que pasa.
Recuerda tus ilusiones y motivaciones: no te dejes engañar, por mucho que tengas que hacer, siempre hay tiempo para pararse a recordar que la vida merece la pena.
Y en cuanto que tengas tiempo…
Termina lo empezado: cierra tareas y proyectos, dejar todo a medias estresa mucho.
Duerme un día sin poner la alarma: dormir resucita a los muertos.
Por salud mental, un adolescente debe dormir unas 9 horas diarias, un adulto 7.
Haz ahora mismo algo que te apetezca de verdad: necesitamos recordar que la vida tiene placeres y actividades agradables.
El placer nos hace descansar y recuperar el ánimo.
Queda con un amigo y cuéntale tu vida en verso; luego escúchale que también se desestrese él ;).
Termina con la procrastinacion: haz una lista de tareas muy atrasadas y termínalas de una vez por todas, o renuncia a hacerlas para siempre.
Pero quítatelas de la cabeza.
Date unas vacaciones, o al menos un par de días de descanso por salud mental.
Pero ten contacto cero con el trabajo y la mayor cantidad de ocio.
Ríete, échate unas carcajadas estando bien acompañado.
La vivencia que más descansa y repone siempre fue la alegría.