La gratitud debe aplicarse incluso en los días difíciles. Reflexionar en las dificultades y ver el lado bueno de las cosas es un hábito que debe practicarse. Atravesar dificultades puede tener un lado positivo. Hay mucho que aprender en medio de una crisis. La adversidad puede sacar lo mejor de las personas. La crisis nos recuerda que es importante celebrar todos los días, compartir el amor con la familia, vecinos y amigos. Los tiempos difíciles nos hacen ver cuán bendecidos somos y cuán importante es cuidar de nosotros mismos, nuestra comunidad y nuestro planeta. La crisis también nos recuerda que siempre hay cosas por las que estar agradecidos. Nunca hemos perdido tanto que no haya nada por lo que estar agradecidos. Debes saber que la gratitud es una práctica importante para hacernos sentir mejor psicológicamente durante la crisis y en cualquier momento de la vida. La gratitud nos ayuda a ver las cosas buenas que sucedieron el año pasado, a pesar del caos de la pandemia.
El hecho de tener vida ya es un gran motivo para estar agradecido. Puedes agradecer por tu salud. Si no estás en una cama de hospital ahora, tienes mucho que agradecer. Puedes estar agradecido por tus seres queridos y las personas maravillosas que forman parte de su vida. Otro motivo para estar agradecido es por la comida, el agua, la vivienda. Si tus necesidades básicas son satisfechas, sé agradecido. Da gracias porque es en las diferencias que aprendemos. Gracias también porque Dios te ama y escucha tu oración.
Agradece lo que parece simple: familia, salud, hogar, comida y fe. Sea agradecido, independientemente de las situaciones. Finalmente, agradece por los problemas. Puede parecer extraño, pero es eso mismo. Curiosamente, resolver los problemas y las penas que surgen en la vida es parte del camino hacia la felicidad. Si tienes que darte la vuelta y empezar de nuevo, agradece. No todo el mundo tiene la oportunidad de empezar de nuevo. Deja lo que queda atrás y traza un nuevo camino. Recuerda, los contratiempos traen crecimiento. Así que agradece las dificultades. Porque habrá crecimiento. Además, por muy grande que sea tu problema, necesitas saber que tienes la protección de Dios. No temas, Él está contigo. Siempre hay motivos para estar agradecido, incluso cuando la vida se complica.
Entonces, pídale a Dios que te ayude a ver las bendiciones en medio del caos. En este nuevo año, practica la gratitud a diario. Este hábito promoverá tu salud física, mental y espiritual… y no solo para ti, sino también para quienes te rodean.