El amor no es uno más de los temas humanos, tal vez sea uno de los que más nos identifique. Compromiso, se refiere a la decisión de amar y mantener el amor con la otra persona. También se define como la intención de “apostar” por la relación de pareja y conseguir mantenerla en el tiempo –por encima de distintos tipos de obstáculos y dificultades–. En terapia yo les explico que para que una pareja sea exitosa, debe de ser lo más parecido a ti, compartir los mismos intereses, gustos, sentir atracción física, y lo más importante: compromiso, en el noviazgo es tu oportunidad de investigar que tan comprometido está tu pareja, si en realidad se ve en un futuro contigo y si no, hablarlo, porque sin compromiso no va a hacer una buena relación, aún casados la persona que no se compromete no lo hará. El miedo al compromiso es la preocupación, duda o inseguridad de iniciar o mantener una relación, por encima de los obstáculos o dificultades que puedan aparecer. Las personas con miedo al compromiso se distinguen que al pensar en un proyecto de vida en común les cuesta tomar decisiones sobre: vivir juntos, mudarse, casarse, tener hijos... El que se le dificulta comprometerse tiene más presente lo que pierden estando en pareja que los beneficios que aporta, “No puedo estar con otras personas o no puedo salir con los amigos”. El compromiso se construye en función del día a día, en los comportamientos y acciones ‘simples’ que constituyen la convivencia de una pareja. El grado de interés y participación en la toma de decisiones, en respetar y cumplir las promesas, en proteger al otro y ponerlo en el primer lugar de importancia de sus vidas