Piensa de manera optimista, tener un pensamiento positivo te ayudará a sintonizar la energía que necesitas para mantener tus proyectos a flote y a contagiar a las personas que trabajan contigo.
Recuerda tus logros, esta no es tu primera crisis, a lo largo de tu vida profesional has tenido que lidiar con muchos otros obstáculos de los que has salido airoso.
Ten presente tus valores y tu propósito, realiza un breve diagnóstico de quién eres y hacia dónde quieres ir, dedica un momento del día para reflexionar, ¿cuáles son tus valores personales principales?
No dependas de otras personas, durante una crisis, tu capacidad de toma de decisiones se puede ver afectada por el entorno y la incertidumbre.
Si ves un problema, corrígelo.
Apostar por ti mismo es el riesgo más seguro.
Resuelve tus dudas, un líder no necesariamente debe saber todo, todas las personas necesitan consejos y ayuda de vez en cuando.
Conoce tus debilidades, muchos líderes saben para qué son realmente buenos, muy pocos conocen sus debilidades y les sacan provecho.
No te compares con los demás, en momentos de crisis, es muy fácil mirar a la persona de al lado y creer que lo está haciendo mejor que tú.
No dejes de aprender, un buen líder nunca deja de aprender, el empresario, inversor y autor de grandes libros, James Altucher, recomienda leer al menos 500 libros sobre tu área de expertise para poder decir con confianza que eres un experto en el tema.