Programar un tiempo para preocuparse ayuda a reducir el estrés nocturno.
Existen razones por las que muchas personas no pueden dejar de pensar antes de dormir.
Michael Breus explica que el cerebro recopila información durante todo el día y hasta que se está en la cama no se tiene un momento de tranquilidad.
Los especialistas en sueño recomiendan apagar los dispositivos electrónicos, como teléfonos inteligentes y tabletas, antes de acostarse.
Al igual que se programa un tiempo para otras actividades, es útil hacer lo mismo con las preocupaciones.
Dedicar de 15 a 30 minutos, al menos una o dos horas antes de dormir, a escribir las preocupaciones y planificar acciones para lidiar con ellas puede ayudar a aliviar la preocupación.
La vida moderna ha creado tanta estimulación que el cerebro funciona a una velocidad increíble y necesita tiempo para descansar.
David Brodner sugiere que al menos 30 minutos antes de dormir, se debe empezar con preparativos y actividades relajantes como escuchar música o leer.
Reemplazar los pensamientos negativos con positivos, como un diario de gratitud, puede ser beneficioso.
Michael Breus indica que escribir tres a cinco cosas agradecidas cada noche puede tener un gran impacto positivo.
La respiración profunda no solo combate el estrés sino que también ayuda a conciliar el sueño.
Breus sugiere una técnica de respiración 4-7-8: inhalar contando hasta cuatro, mantener la respiración hasta siete y exhalar contando hasta ocho.
Tensar y relajar todos los músculos, comenzando por los dedos de los pies hasta la cabeza, es una técnica relajante que desvía la atención de pensamientos o factores estresantes.
Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse es fundamental para una buena higiene del sueño.
Breus indica que acostarse cuando el cerebro no está listo para dormir solo mantiene la mente ocupada y despierta.
Para aquellos que se despiertan a mitad de la noche, existen varias estrategias específicas que pueden ayudar a calmar la mente y facilitar el retorno al sueño.
Salir de la cama: Lawrence Chan sugiere levantarse de la cama después de unos 20 minutos de preocupación para evitar asociar la cama con insomnio.
Realizar una actividad relajante y volver a la cama al sentir sueño es ideal para mejorar la eficiencia del sueño.
Disminuir la frecuencia cardíaca: Repetir técnicas de respiración o relajación muscular puede ayudar a reducir la frecuencia cardíaca y desviar la mente de los pensamientos.
Escribir las preocupaciones: David Brodner recomienda tener una libreta para anotar las preocupaciones durante la noche.
Esto ayuda a despejar la mente.
Encender el televisor (y entrecerrar los ojos): Ver una película o programa de televisión querido puede ayudar a distraer la mente de las preocupaciones.
Aunque los televisores emiten luz azul, su ubicación distante y la acción de entrecerrar los ojos puede reducir el impacto negativo.
Sin embargo, la mayoría de las pautas de sueño desaconsejan ver televisión en la cama.