Comienza a cuidar tu bienestar emocional.
La comunicación es clave, habla con tu hijo o hija adolescente desde el respeto y la comprensión.
Expresar frases donde mostramos amor, comprensión y apoyo incondicional puede ser una herramienta poderosa:
Estoy orgulloso/a de ti por intentarlo, no por el resultado.
Eres capaz de más de lo que imaginas.
Evita frases que dañan la autoestima del adolescente como “Siempre te equivocas” o “No puedes hacer nada bien”.
Estas palabras pueden afectar profundamente la confianza en sí mismos.
Es importante también no compararlos con otras personas, y no valorarlos en función de lo que pueden o no hacer, sino transmitirles la idea de que todos somos valiosos por ser como somos.
Si nosotros les valoramos en función de sus capacidades, ellos captarán un mensaje parecido a: “tienes que ser bueno en muchas cosas para que te valoren y quieran”.
Realizar actividades o dinámicas enfocadas en la autoestima puede generar cambios significativos.
Carta y dibujo como herramientas de apoyo.
Ejercicios de reflexión: Escribe una “carta a un adolescente con baja autoestima”, donde destaques sus fortalezas y valores, y aceptes sus fallos, y debilidades desde el cariño y la comprensión.
Una buena autoestima se construye cuando nos conocemos y aceptamos plenamente.
Si solo nos quedamos con nuestra parte positiva, seremos frágiles, y nuestra autoestima dependerá de que no se vea nada de nuestra parte “negativa”.
Vergüenza, ansiedad, miedo, egocentrismo… pueden ser algunas de las consecuencias de no aceptarnos tal y como somos.
Dibujo: Actividades artísticas ayudan a expresar emociones complicadas que pueden ser la base de esa baja autoestima.
Metas diarias para reforzar logros.
Ayuda a tu hijo a fijar pequeños logros diarios que le generen satisfacción personal.
La familia y el entorno son piezas fundamentales para trabajar la autoestima adolescente.
Evita las comparaciones con hermanos o amigos, y valora siempre sus esfuerzos.
Enséñales que el error es parte del aprendizaje y no un fracaso.
La relación con la tecnología y las redes sociales también influye en la autoestima adolescente.
Limita el tiempo en plataformas donde predominen los estándares irreales y refuerza actividades al aire libre o en grupo.
Si después de aplicar estas estrategias no observas mejorías, o si los problemas de autoestima persisten, es recomendable acudir a un profesional cualificado.
Los psicólogos especializados pueden ofrecer herramientas personalizadas para fortalecer la autoestima.
La baja autoestima no solo afecta el presente de tu hijo, sino que puede tener un impacto en su futuro.
Aprender cómo mejorar la autoestima de un adolescente no es un proceso instantáneo, pero con apoyo, comprensión y guía profesional, es posible fortalecer su confianza y ayudarles a descubrir su potencial.
Si tienes un adolescente con problemas de autoestima, recuerda que no estás solo/a.
Pedir ayuda a un psicólogo es un paso valiente y necesario para el bienestar de tu hijo/a.