Reduce tu tiempo en el teléfono. De hecho, no sólo es importante que recortes las horas que pasas en tu cel, sino también en la tele viendo series y en cualquier dispositivo electrónico. Para reconectar, debes quitarle a tu mente el ruido mental que generan las redes sociales o las plataformas de streaming, y sustituirlo por actividades sencillas para ti misma. Comienza disminuyendo 15 minutos al día, y ve aumentando otros 15 minutos cada semana. Al cabo de 2 meses, tendrás 2 horas diarias para ti. Durante este tiempo también puedes practicar verte al espejo para admirarte.
Haz actividades sola. Si bien es bueno convivir y socializar para tu salud mental, es necesario que sea prioridad pasar momentos contigo misma, A SOLAS. Así es que comienza con actividades pequeñas que haces con tus amigos, pareja, familia o compañeros de trabajo, y practícalas sin ellos. La soledad y el silencio pueden ser tus mejores aliados si aprendes de ellos.
Escribe una lista matutina. En esta lista vas a poner 3 cosas sencillas que te inspiren y las vas a practicar todos los días. Lo importante es que estas acciones se vayan reflejando en la vida que quieres, y que les des un seguimiento diario. Y siempre pregúntate: ¿mis acciones reflejan la vida que deseo?
Fortalece tu intuición. La meditación de atención plena es de gran ayuda, y llevar un diario de sombras también. Inclusive basta con que hagas journaling, siempre y cuando escribas las afirmaciones en las que confías. Sé paciente contigo misma. Está claro que volver a encontrarte no es tan rápido, pues involucra un esfuerzo de autoconocimiento constante, ¡así que sé paciente. Aceptar tus emociones, caídas, logros y descansos, ¡debe ser tu práctica diaria de amor propio.
Por último, ¡añade la creatividad en cada actividad que puedas. Echar a volar tu mente e ir redescubriéndote, es mucho más sencillo cuando usas la imaginación. Baila en el espejo, usa colores y apóyate de la música para que estos hábitos sean más sencillos. Confía, ¡lo irás consiguiendo poco a poco.