No eres demasiado joven, mayor… Lo mejor que puedes hacer es averiguar qué te da miedo y cómo puedes hacer que te asuste menos.
Tu carrera es parte de tu vida, no toda tu vida.
Desarrolla tu carrera profesional en torno a tu vida y no al revés.
Compartir en X Identifica cómo quieres vivir, qué te hace feliz, para que seas capaz de tomar mejores decisiones acerca de tus elecciones profesionales.
Es importante conocer lo que se te da bien, tus aptitudes.
Pero lo es mucho más decidir cuáles de esas habilidades quieres emplear en tu día a día.
No tienes que hacer algo sólo porque se te de bien, puedes elegir lo que de verdad quieres hacer.
Es muy importante conocer lo que te motiva…
Porque eso te hará mantenerte productiva y animada.
Tómate tu tiempo para pensar en qué cosas te hacen ponerte en marcha y sentirte llena de energía.
Determina los tuyos y te será más fácil reconocer qué ambientes de trabajo se ajustan mejor a tus preferencias.
No dejes de aprender.
Hoy en día es muy importante mantener tus conocimientos y habilidades al día.
Si en este momento estás considerando un puesto en concreto procura hablar con alguien que lo desempeñe para pedirle consejo y saber cómo se preparó dicha persona para el trabajo.
Así sabrás qué es lo que tienes que aprender o mejorar y estarás mejor preparada cuando llegue la oportunidad.
Ten siempre presente tu objetivo profesional y piensa estratégicamente sobre cada trabajo que aceptes.
Acepta sólo aquellos que te acerquen de algún modo a tu puesto o profesión ideal.
Eso incluye trabajos que aunque no parezcan tener relación con tu objetivo final, te ayuden a desarrollar o aprender habilidades que después puedas transferir.
No aceptes un trabajo porque sí, sin ninguna razón aparente, a no ser que financieramente lo necesites.