La ansiedad no es solo una batalla mental, también afecta al cuerpo. Cuando la ansiedad se apodera de ti, este sistema se activa, provocando síntomas como dolores de cabeza, de estómago o dificultad para respirar. Con el tiempo, esto puede llegar a ser abrumador y dificultar una vida cotidiana sin preocupaciones constantes.
La técnica de los 5 minutos para calmar la ansiedad, Martha Beck, autora y socióloga licenciada en Harvard –también coach de vida de Oprah Winfrey–, ha descubierto un truco sencillo pero eficaz para controlar la ansiedad.
Su técnica, KIST (Kind Internal Self-Talk, algo así como "diálogo interno amable"), se inspira en la meditación tibetana del amor amable, pero dirigida hacia el interior.
En lugar de resistirse o reprimir las emociones negativas, el método KIST fomenta el autocuidado y la compasión.
Hacer hincapié en hablarte a ti mismo con amabilidad, sobre todo los días en que te sientes intranquilo.
Primero, identifica la parte de ti que se siente ansiosa e imagínatela como un niño asustado o un animal nervioso.
Respira lenta y profundamente y relájate poco a poco: "Estás a salvo", "Estoy aquí para ti", "Estaremos bien".
Dirígete a esa parte de ti como si fuera otra persona que necesita consuelo.
Habla en un tono calmado y afectuoso hasta que sientas que la tensión disminuye, como si un nudo apretado se deshiciera lentamente.
Este método no solo calma la ansiedad, sino que modifica tu forma de responder a ella.
Al activar tu lado compasivo, calmas la parte de tu cerebro atrapada en la preocupación.
En lugar de entrar en una espiral, rediriges tu atención hacia la esperanza, la resiliencia y la sensación de calma.
Es una forma sencilla pero transformadora de convertir la duda en autocuidado.
Este cambio te lleva del miedo a la curiosidad, activando la parte del cerebro que se nutre de la conexión y la resolución de problemas.
La ansiedad aprieta y restringe, pero la creatividad expande y abre nuevas posibilidades, convirtiendo la tensión en perspicacia y la incertidumbre en oportunidad.